miércoles, 4 de diciembre de 2013

SAYWITE


Un centro arqueológico conocido por su notable block lítico, cubiertos de figuras talladas, denominado “monolito de Saywite”

Cerca de Curahuasi, sobre una plataforma con visión privilegiada sobre un valle irrigado, se encuentra la piedra de Saywite, roca volcánica tallada de 2.50 metros de altura por 4 metros de diámetro y 11 metros de circunferencia, considerada obra de los incas, cuyas figuras en miniatura entre trazos que asemejan canales agrícolas y lagunas son un persistente misterio.

Se halla ubicado en el complejo arqueológico de saywite, en el distrito de Curahuasi, a la altura del kilómetro 45 de la carretera que conduce de Abancay a Cusco y a 3500 metros sobre el nivel del mar y su temperatura bordea los 15 grados centígrados, cuenta con un área intangible de 18.4 hectáreas de perímetro.

El monolito contiene más de doscientos figuras fitomorfas, zoomorfas, de accidentes geográficos y construcciones humanas talladas en un aparente desorden y aprovechando los relieves y depresiones naturales de la piedra. Se desconoce qué uso se le daba, pero estando en un centro ceremonial lo probable es que tuviera una significación religiosa, quizás una representación simbólica del universo o, como sostiene Federico Kauffman Doig, estuviese relacionado con el culto del agua, una especie de gigantesca paccha, habida cuenta de los receptáculos en los que podría empozarse la lluvia. Los felinos esculpidos arriba serían, para este destacado estudioso, “representaciones naturales de Qhoa en actitud fertilizadora”. Otros, considerando que muchas figuras representan construcciones humanas, canales, escalinatas, estanques proponen que la piedra de Saywite fue una especie de plano o croquis pétreo hecho por arquitectos incas para llevar el control de las obras hidraúlicas que realizaban.

Para muchos estudiosos y científicos representa la maqueta de Tahuantinsuyo, el Oráculo o la piedra ceremonial de las tres regiones del Perú: Sierra,Costa y Selva, por los animales encontrados en la maqueta.

Sierra; está representada por la llama, el cóndor, los pumas, sapos, la serpiente, la langosta, la araña, la lagartija, y sus restos arqueológicos como Machupicchu, Pisac, Ollantaytambo, Saqsayhuamac, Tipón, Pikillaqta.

Selva; está representada por el mono, la iguana, el jaguar, los tigrillos y las aves de la región y restos arqueológicos de: Vilcabamba, Espititupampa, Choquequirao y la Ciudad Perdida.

Costa; está representada por el mar y por animales como el pelícano, el cangrejo, camarón, pulpo y otros que fueron mutilados.

En la parte más alta se identifica 5 cochas o lagunas, dentro de ella echaban agua, chicha o sangre, para hacer sus rituales a la tierra, al agua, y al sol, a la luna y a los apus. Donde iba mayor cantidad de sangre, agua o chicha se pronosticaba mejor la buena cosecha.

Esta obra ha concitado justamente la atención de americanistas y viajeros desde años atrás, pudiendo citarse a Squier, Doering y Tello. Este último en su expedición arqueológica al Urubamba de 1942, hizo un estudio detallado del monumento y levantó un plano preliminar de las figuras contenidas en él, investigación que se halla inédita dentro del archivo científico del sabio peruano que conserva la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, por cuya razón no ha sido posible autorizar esta fuente y dar a conocer las conclusiones a que arribó. Igualmente Luis A. Pardo, Director del Museo Arqueológico del Cusco, tiene una interesante monografía sobre el particular.

Dada la importancia que para el tema tenía este monumento, el Museo Nacional de Antropología y Arqueología equipó una expedición de reconocimiento al área de Saywite.

A través de estos materiales reunidos recientemente se llaga a las siguientes conclusiones:

1.  El monolito de Saywite está sobre un templo situado al occidente este del valle de este nombre, a 45 kilómetros de la ciudad de Abancay, en la carretera Abancay – Cusco.

2.  Es una zona de puquiales o manantiales, en la cual existen numerosos restos arqueológicos semi-sepultados.

3.  De la parte alta del templo, donde se halla el monolito, baja en dirección a Rumi – Huasi, un canal con varias cisternas de piedra labrada, enfiladas al costado de una gran escalinata derruida. Otro grupo de sisternas similares a éstas se encuentran en el llano, hacia el lado del Cerro Concacha.

4.  El templo en cuestión forma parte de un conjunto de templos que rodean la cabecera del valle, y son:

ü Rumihuasi, aproximadamente a 500 metros al noreste, con restos de paredes de piedras labradas, y con monolitos, uno de los cuales similar en contenido religioso al de Saywite, se describirá adelante.

ü Chincana, templo en forma rectangular, localizado al este, con restos de grandes muros de piedra.

ü Intihuatana, al este, con un monolito tallado.

ü Pillijchu, situado en la cumbre de un cerro al sureste, con restos de plataformas superpuestas.

ü Concacha, al sur, igualmente con amplias plataformas.

5.  El llamado monolito del Saywite es “una fuente simbólica o ecológica” representada en un block lítico en el cual existen más de 203 figuras talladas en relieve o en bulto, adaptándose a las sinuosidades naturales del padrón.

Se trata de una original creación de la mente indígena, que ha dejado esculpida y perennizada en la piedra algunas de sus más notables concepciones religiosas acerca de los problemas del agua, y fertilización de las tierras, y de los seres auspiciadores de tales fuerzas productoras. Se trata de un registro gráfico de tales pensamientos; de una materialización de ciertos fenómenos de orden físico que directamente le interesaba.

En las sinuosidades, del block está representado el medio geográfico; montañas, depresiones, quebradas flancos verticales; lagunas en las partes encumbradas, ríos y cursos de agua que corren hacia las partes bajas, canales y acequias distribuidas en diversas direcciones; reservorios, estanques, cascadas, y otros elementos de esta índole.

Como custodios de estos lugares sagrados se ven felinos, pumas y monos descender violentamente apoyándose en las patas delanteras. Pero lo más importante de este conjunto lo constituyen los dioses antropomorfos, generalmente dispuestos en “parejas” de hombre y mujer, ella con un cantarito de agua en la mano; y colocados en los nacimientos de los arroyos o ríos o en sitios vecinos a los reservorios.

Además se ven grupos más amplios en pequeñas plataformas o terrazas en las que figuran “parejas” de simios, felinos y lagartos en actitudes eróticas como simbolizando la fusión de las fuerzas masculino y femenino para el mayor rendimiento de la producción agrícola.

Así mismo se han representado junto a los dioses antropomorfos plantas vigorosas de maíz, indicando el significado inmediato de la composición, así como llamas o auquénidos no bien determinados en los altares de sacrificio.

Particularmente interesante son las pequeñas fuentes manantiales con la simbólica rana en su interior, a semejanza de las cisternas de la fuente de Lavapatas de San Agustín, en las que es un batracio mítico de larga cauda dividida en dos, el dueño de ellas; las pacchas, o canales en zigzag que vacían sus aguas en otros colectores más amplios; los edificios o templos alrededor de los cuales se hallan todos estos seres.

En fin, hay otras diversas figuras, símbolos de otras tantas ideas, como camarones cruzando los ríos, cangrejos, etc., que pueden indicar que se ha hecho una minúscula reproducción de ciertos aspectos de la costa.

Es interesante observar que algunos de los felinos están situados simétricamente, como apuntando los cuatro puntos cardinales, y estos son de mayor tamaño que los restantes, y que ellos se hallan casi al borde de la fuente monumental, contiguos a grandes aberturas de salida de las aguas.

Puede afirmarse que se trata en conjunto de una gigantesca fuente o Paccha, con complejas composiciones en su morfología, en la que el agua de las lluvias empozada eventualmente en las fuentecillas, cisternas y pocitos, salía al exterior a través de varias decenas de perforaciones, de diferentes tamaños que existen en el borde o circunferencia del block. Era la piedra sagrada del templo de Saywite en la que el cielo “derramaba” sus aguas, que eran recogidas por este “colector mágico terrestre”. Este símbolo de las lluvias, del agua que había de irrigar y fertilizar las tierras, se hallaba sobre el propio templo, posiblemente a los altares de sacrificio. En ella se hacía “el derramamiento divino” del agua, así como en los ídolos o altares se repetía este mismo fenómeno con la chicha sagrada. Esta fuente externamente afecta la figura de un gigantesco sapo o rana cuya cabeza escultórica y maciza se halla a un lado. Otra “fuente ecológica” semejante a la de Saywite es la de Rumi Huasi, que afecta la figura de un batracio.

Las leyendas recopiladas en este trabajo, permiten comprender mejor el significado de las alegorías y signos ideográficos de este extraordinario monumento de la antigüedad. Y ello mueve a la necesidad de emprender exploraciones metódicas en el valle de Saywite que fue centro religioso de gran importancia, sitio privilegiado de manantiales, al contorno de los cuales se erigieron numerosos templos y se crearon tan ingeniosas obras del arte indígena.

Pacchas talladas de Kenko, Tambo Machay, Ollantaytambo y otros lugares considerados como sagrados o como centros  religiosos, presentan fuentes cisternas, y los llamados “baños” destinados a la realización de ritos y ceremonias religiosas ejecutadas en sus inmediaciones. Ejemplos excelentes de estas obras monumentales ofrecen Machu Picchu, Ollantaytambo, Tambo Machay, Viñay Wayna, Kenko que puede ser considerado entre las mejores y muy semejante en contenido plástico y simbólico con el de San Agustín y Saywite, y otros.

Estas obras destinadas simbólicamente a la mayor producción del agua, estaban relacionadas con otros monumentos de la cultura aborigen; como intihuatanas, cámaras subterráneas, mausoleos, capillas, etc. Esta asociación principalmente con pequeñas columnas o intihuatanas, está revelando que se tenía especial cuidado con el cómputo del tiempo, con la periodicidad de determinados fenómenos que interesaban al agricultor.


1 comentario:

  1. Qué fuentes bibliográficas puedo consultar para conocer de las propuestas de funcionalidad que se le ha dado a la fecha. Se puede hacer estudios de diferentes perspectivas y estudios multidisciplinarios. Claro, es un poco dificil por el presupuesto.
    Está correcto la forma cómo se difunde. Saludos y felicitaciones.

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