viernes, 15 de octubre de 2010

LOS ARRIEROS.

LOS ARRIEROS.

Los arrieros eran personajes del entorno rural que con sus mulas cargaban productos del campo y diversas mercancías para comercializarlas en otro lugar, establecieron rutas naturales y directas de ingreso hacia diversas poblaciones. Debido a esto la arriería fue un agente económico y social importante para el siglo XIX, que contribuyó colateralmente con otras actividades, como la construcción de los mesones, lugares donde pernoctaban los arrieros, quienes contaban ahí con un cuarto para descansar y un corral para dejar a sus bestias.
La palabra arriería se deriva del vocablo arría, que significa recua o conjunto de animales destinados al transporte de mercaderías; esta voz proviene a su vez, de la interjección ¡arre!, que se empleaba para avivar el paso de las bestias.
Los arrieros fueron, hasta bien entrado el siglo XIX, la única modalidad de transporte y de carga que venció las montañas peruanas. El oficio de arrieros con carga a lomo de mula entraría a remplazarlos una vez mejoró la condición de los caminos y actualmente sigue existiendo todavía.
Dos tipos de arriería, de llamas y de mulas, coexistieron en la historia peruana de modo que los arrieros se fueron adecuando a uno u otro según la conveniencia económica y otros aspectos de tipo geográfico, forma, composición, calidad y legalidad de la carga transportada.
"Generalmente los arrieros trabajaban en "muladas" grandes de las cuales no eran propietarios; allí aprendían el oficio, iban perfeccionando su trabajo, vivían todo un proceso de ascenso, hasta que lograban ganar algún dinero y hacerse propietarios independientes de un número pequeño de mulas para salir al camino en asocio con otros arrieros independientes".
La arriería transportó hasta lo inimaginable. Infinita variedad de artículos, productos o mercancías que iban desde los delicados huevos hasta pesadas mesas del billar, determinando diferentes formas y tipos de carga.

ACTIVIDAD ECONÓMICA QUE DIO ORIGEN Y FUNDAMENTO A LA ARRIERÍA.

La minería de extracción de oro fue la actividad predominante hasta fines de la colonia, debido a que superó dos grandes dificultades de nuestra economía incipiente: el abastecimiento a los pueblos mineros, en productos agrícolas y de primera necesidad, y poder a su vez el exportar el oro. La solución a ambos obstáculos estuvo en manos de la arriería. Minería y comercio fueron el matrimonio perfecto cuando el oro resultó ser el género comercial más práctico para transportar por largos y difíciles caminos y abrió la puerta a las transacciones comerciales dentro y fuera del país, con la ventaja de controlar el medio de pago más importante, el oro. El desarrollo del comercio estuvo determinado en buena parte por las exigencias del transporte llevado a lomo de mula.
El comercio, asociado a la minería, acumuló un gran capital y fue el inicio de sectores económicos importantes como la banca y la actividad cafetera, bases para el desarrollo de la industria moderna, tales como los textiles, el sector de alimentos, jabones, gaseosas, cervezas y otras más. Su principal soporte fue la arriería.
El arrieraje (arriero con acémilas cargadas de productos) introducido por los españoles, formo parte del sistema de transporte comercial colonial.

ARRIERAJE Y SUBLEVACIÓN EN 1780 (LOS TÚPAC AMARUS).

Túpac Amaru Inca, su sobrino Diego Cristóbal, Túpac Catari y Pedro Vilcapaza fueron todos arrieros. Sólo así pudieron conocer la realidad de la sociedad colonial y la forma como era explotada la población indígena de las mitas, los obrajes y las haciendas.
La revolución de Túpac Amaru no fue un fenómeno social aislado en el Perú del Siglo XVIII. Respondió a la necesidad histórica que tenía el pueblo indígena para derrotar y expulsar de tierras andinas a los españoles. Fue la conmoción social, qué duda cabe, más importante que se produjo en el mundo andino. Juan José Vega Bello, notable y pertinaz estudioso de la revolución de los Túpac Amaru, como así él llama al movimiento social de 1780.
Quisiéramos empezar ésta entrevista haciéndole una pregunta que pueda resultar obvia pero que nos ubica en el contexto histórico imprescindible ¿Cómo se encontraba el mundo andino a finales del Siglo XVIII, en donde ya se habían producido una serie de movimientos insurreccionales contra el sistema colonial español?
Se encontraba en una crisis generalizada en los tres sectores componentes de la sociedad peruana. Una crisis que no sólo se derivaba de la decadencia de la minería sino de las propias reformas de la Corona española que trataban de mejorar administrativamente el manejo de los virreynatos americanos. Entre esos factores importantes de la crisis se puede mencionar la creación del Virreynato del Río de la Plata, que seccionó considerablemente el territorio del virreynato del Perú.
Si así se hallaba la sociedad colonial ¿Cómo estaba la sociedad de indígenas que había sufrido y continuaba sufriendo la agresión española desde 1532?.
La sociedad andina se mantenía fuerte, pero evidentemente sufría también un proceso de desgaste. Sin embargo, cuando se dice mundo andino yo siempre diferencio lo que podría ser la vida urbana, el Cusco incluido, por cierto el Cusco era la segunda ciudad en número de criollos en el Perú, que en ese tiempo era gran parte de América. Diferencio entonces el nivel urbano del sector agrario, en donde predominaban fuertemente las tradiciones quechuas y aymaras. Y aún dentro del sector que llamaríamos rural tendríamos nosotros que diferenciar a ese pequeño grupo de quechuas bastante avanzado en sus concepciones, caso Túpac Amaru, del resto de la población que se mantenía en estados mucho más limitados de avance en lo que respecta a las tecnologías occidentales.
Frente a estos dos aspectos que nos muestra la dinámica de la sociedad colonial, integrando a españoles e indígenas, ¿Cuál era la concepción ideológica que manejaban los líderes campesinos al momento que se inició la revolución de 1780?.
La lucha no fue iniciada por los líderes campesinos, la familia de los Túpac Amaru pertenecía a lo que llamaríamos una burguesía andina, todos ellos eran hombres de arriería, es decir comerciantes pero a la vez transportistas, que llevaban de un lado para otros diversos productos. Es por eso que en los Túpac Amaru encontramos un pensamiento más avanzado que el resto del campesinado, porque procedía de una clase que representaba posiciones mucho más modernas. De ese sector fue que emanó el proceso insurreccional.

LOS ARRIEROS DE TÚPAC AMARU.

¿Se puede considerar a los arrieros como un grupo social de avanzada en la sociedad andina?

Sí. No olvidemos que la mayor parte de los dirigentes de la sublevación andina fueron arrieros, y esto no puede ser una coincidencia. No sólo fue arriero José Gabriel Túpac Amaru el Inca, fue también arriero Diego Cristóbal Túpac Amaru, que fue el sucesor y que gobernó más tiempo que el Inca José Gabriel, porque estuvo en el mando hasta enero de 1782, también fue arriero Túpac Catari, el Virrey aymara de la sublevación, hombre difícil, díscolo, pero de todas maneras nominado por Túpac Amaru y que lo había conocido. Seguramente, como trajinante del Alto Perú. Fue arriero también Manuel Valderrama, que es el gran caudillo de la revolución arequipeña, capítulo ignorado por la historia oficial. Y fue también arriero Pedro Vilcapaza, el famoso líder azangarino.

¿A qué se debería la presencia masiva de arrieros en la revolución de Túpac Amaru?

Esta enorme presencia de arrieros no puede ser, evidentemente, una casualidad. Creo que obedece a varios hechos. Primero, constituían personas ligadas a una economía, incluso, monetarizada; ellos traficaban de un lado para otro llevando y a veces vendiendo productos, y sobre todo transportaban mercaderías ajenas con fletes altos. Segundo, el ejercicio de la arriería fue una escuela (es una nueva tesis que la he preparado en la Universidad La Cantuta), parece contradictorio, pero a qué nos referimos: el arriero tiene que estar trasladándose de un lugar a otro permanentemente por razones de oficio; por esto Túpac Amaru, conoció desde el Callao hasta Potosí, por lo menos de esto hay constancia, conocía el Perú, conocía la mita, el obraje, la mina, la hacienda, el cañaveral, el feudo de las punas más altas, nadie podía saber ni los mejores doctores de Lima más que Túpac Amaru, en materia de conocimiento directo del Perú.

¿Ese conocimiento de la realidad colonial y sus formas de explotación serían elementos indispensables para la germinación de la revolución?

Evidentemente. Porque para transformar una realidad primero hay que conocerla, y la gran ventaja de Túpac Amaru y de los arrieros que formaron su grupo estuvo en que merced al oficio conocían la sociedad colonial de un extremo a otro. Y eso es extremadamente importante porque al conocer de cerca la greda con que estaba hecho el Perú, en todos los niveles, podían estar en condiciones de proponer algunas soluciones.
Sin embargo, sobre el arrieraje hay que decir más. Y yo voy a decir más, porque el arrieraje no solo aparece como escuela sino también como vía organizativa de la sublevación, debido a que Túpac Amaru lo preparó durante muchos años porque viajaba permanentemente de un lado a otro. ¿Había podido viajar él de un sitio a otro en latitudes tan distantes de no haber sido arriero? No, porque las autoridades españolas se habrían dado cuenta que algo anormal ocurría. No era dable que un indígena o un mestizo oscuro estuviesen trasladándose de un lugar a otro, la profesión de arrieraje entonces cubrió durante años el ir montando la red subversiva a lo largo de las cordilleras andinas, no había podido ser de otro modo.

8 comentarios:

  1. Interesante tu articulo. Tienes informaciòn en que lugares del Perú se desarrolla actualmente la arrierìa pero con mayor frecuencia.

    Quilla

    sumaquilla@gmail.com

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  2. Quisiera un mapa de las rutas completas

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  3. Quisiera un mapa de las rutas completas

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  4. Hola, quizás te sirva este link.

    https://www.youtube.com/watch?v=ezRPAuwP1mY

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