miércoles, 22 de mayo de 2013

ORGANIZACIÓN SOCIAL DE LOS INCAS


SOCIEDAD CLASISTA.
La sociedad incaica fue clasista; es decir, estuvo dividida en clases sociales. Los habitantes del imperio no eran iguales, existió profundas diferencias sociales determinadas por su origen.

CLASES SOCIALES.
Existieron dos clases sociales básicas: la nobleza y el pueblo.

1.- LA NOBLEZA.- Era la clase social dominadora del Tahuantinsuyo. Tenía todos los privilegios. La nobleza fue dividida en:
  1. Nobleza Imperial.- Constituida por el Inca, la coya, hijos legítimos, hermanos y descendientes por una sola línea imperial y solar. Constituían la panaca, que era la familia de cada inca, formaba un ayllu real. El único hijo del inca que no formaba parte de la panaca, era su heredero, que era el próximo monarca, porque cuando llegara a serlo formaría su propia panaca. La nobleza imperial constituía toda una verdadera aristocracia y tenía en sus manos todas las funciones estatales y todos los privilegios.

  1. Nobleza Cusqueña.- Constituida por toda la parentela familiar imperial reinante, cuyo distintivo consistía en deformarse las orejas por medio de pendientes (aretes), a quienes los españoles los llamaron “orejones”.

  1. Nobleza por Asociación.- Comprendía a los habitantes dentro de un sector geográfico bien definido; el valle del cusco, el valle de Urubamba y el valle de Apurimac. Esta gente por el hecho de vivir en estos valles eran considerados nobles.

  1. Nobleza Local.- Integrado por los curacas y sus familiares, es decir, los jefes locales y tribales de los pueblos conquistados. Una vez que éstos reconocían a los incas y se integraban al Imperio, eran considerados nobles, aunque de menor jerarquía.

  1. Nobleza de Privilegio.- Integrada por aquellos que por notables servicios en la guerra o en la paz, el inca premiaba incorporándolos a la nobleza.

Existieron algunos sectores o grupos que gozaron de una situación de excepción en la sociedad incaica, como el sacerdocio y las accllas.
    • El Sacerdocio: En el Tahuantinsuyo, el sacerdote era un hombre que tenía que estar dotado de cierta investidura y espíritu, que sólo poseían determinados seres  y tenía que pertenecer a la nobleza cusqueña. Al inicio del imperio, el jefe de la Iglesia fue el mismo inca, quien reunía en sí el poder político, militar y religioso; así pasó a ser jefe de la Iglesia un hermano o tío de él, que era el sumo sacerdote o willac huma “cabeza que habla”, que era muchas veces tan poderoso o aún más poderoso que el Inca, por que cuando éste moría, las insignias pasaban al supremo sacerdote, quien las imponía al nuevo Inca.
    • Las Acllas: Aclla quiere decir “escogida” o seleccionada. Eran las mujeres escogidas, cuando niñas, por su belleza; las reclutaban por todo el imperio y se les recogía en las acllahuasis. Existieron dos clases de acllas: Las que estaban dedicados exclusivamente al culto (auxiliares del sacerdocio) y las que eran escogidas para ser mujeres del Inca y los nobles. La preparación que recibían fue distinta. Mientras que a las primeras las preparaban en las prácticas del culto, las segundas debían ser iniciadas para desempeñar como buenas madres de familia: cocinar, tejer, crianza de animales, cerámica, etc., una aclla salía de la clase popular al ingresar en el acllahuasi ascendía de categoría social.

2.- EL PUEBLO.- En la base de todo el sistema social del incario se encontraba el pueblo, constituido básicamente por el hatunruna y el yanacona.
  1. El Hatunruna: De las voces quechuas (hatún : grande; runa: hombre). Los hatunrunas eran los hombres de los sectores populares, tanto quechuas, aymaras, etc., en su mayoría eran campesinos. Vivían en las zonas rurales, en pequeños poblados y eran cuidadosamente controlados por la administración estatal incaica. Cada hatunruna debía vestir de modo diferente, según su provincia, entre los hatunrunas existía la igualdad más absoluta; solo tenía derechos derivados de la organización comunal como: usufructo de topo, de los pastos comunales, de su casa, de sus cosechas, de su huerto, de su lana y de objetos de uso personal.
  2. El Yanacona: No existe estudios definitivos sobre el yanacona, ni sobre su origen, ni su condición en la sociedad incaica; sin embargo, se puede afirmar que eran hombres asignados a servicios especiales. Era considerado súbdito directo del inca, ya no pertenecía a su ayllu y estaba exento de toda obligación correspondiente a su marka. Gran numero de ellos eran llevados al Cusco para utilizarlos en el servicio personal del inca, de nobles, en la limpieza de los palacios, en las ocupaciones inferiores de la administración; otros se quedaban en diferentes partes del Imperio al servicio de los principales. El cronista Cabello y Balboa cuenta sobre el origen de estos servidores. El término derivaría del lugar Yanamarca y que a causa de una conspiración de estos pueblos contra Túpac Yupanqui, 6 000 indígenas convictos de Yanamarca fueron condenados a ser servidores de los vencedores: los incas. La condición de yanacona era hereditaria; por esta razón, algunos autores han supuesto que allí se encontraba una forma de trabajo forzado, parecido al de los siervos del feudalismo. Consideramos que tanto los chasquis, las acllas, los mitimaes y los yanaconas, estuvieron sometidos a un sistema de excepción de la sociedad clasista de los incas.
NORMAS DE CONDUCTA
En el Tahuantinsuyo todo era regido por normas y leyes; no estaban compilados en forma escrita en un código, eran más bien un derecho impuesto por la costumbre; por lo que eran claras, precisas y poco numerosas. Cada uno sabía lo que debía y lo que no debía hacer.
Algunas de las normas de conducta en el Imperio de los Incas, constituyeron máximas cardinales de la moral incaica y se convirtieron en una forma de salud común.
  • AMA SUA              No seas ladrón.
  • AMA LLULLA      No seas mentiroso
  • AMA KELLA         No seas perezoso
La conducta moral reposaba en estos tres principios, es decir, la honradez, la veracidad y el trabajo; constituían la base y el patrón de toda la legislación en el orden jurídico y moral de los incas.

La no observancia de estos principios no solamente constituía una falta, sino un delito.
Los Incas, como era su política con los pueblos conquistados, toleraron que siguieran vigentes algunas normas de conducta y costumbres jurídicos de dichos pueblos, al mismo tiempo impusieron el derecho imperial cusqueño.

EL AYLLU
El ayllu era la célula fundamental de la organización social, política y económica de los incas. El ayllu era la agrupación de familias o una comunidad semejante al clan, gens, etc., unidas por vínculos de sangre; poseedoras de territorios, donde vivían, trabajaban y usufructuaban colectivamente; gobernados políticamente por un solo jefe, el curaca; y se creían descendientes de un antepasado común llamado huaca o tótem (puma, cóndor, río, cerro, trueno, rayo, etc.) y de quien llevaban el nombre.
Si el tótem era una serpiente, pertenecían al ayllu amaru; si el tótem era un halcón, el ayllu era huamán, etc.

VINCULOS DEL AYLLU
Los miembros del ayllu se consideraban unidos por los siguientes vínculos:
  1. DE SANGRE.- Era un vínculo de parentesco. Los miembros del ayllu creían tener un origen común; es decir, se creían descendientes de un mismo antepasado, de un mismo tronco familiar que se había convertido en su dios protector.
  2. ECONÓMICO.- Constituido por el territorio o lugar donde vivían, trabajaban y usufructuaban en común, llamado marka.
  3. RELIGIOSO.- Era el culto que todos los miembros del ayllu rendían a la divinidad protectora de la que se creía descender, llamado tótem “ ser que engendra” , que podía ser un cerro, un relámpago, un halcón, etc.
  4. POLÍTICO.- Este vínculo también los unificaba porque todos los miembros del ayllu tenían un mismo jefe: el curaca, tiempo de paz y el sinchi en tiempo de guerra.

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